Novena de 30 días a San José - Día 3
En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. Oh, San José, siempre bendito y glorioso, amable y cariñoso padre, y amigo de todos los que sufren. ¡Tú eres el buen padre y protector de los huérfanos, el defensor de los desvalidos, el patrón de quienes se encuentran en necesidad y en tristeza! Míralo con bondad, te suplico. Mis pecados han atraído sobre mí la justa desavenencia de mi Dios, y por eso me encuentro rodeado de infelicidad. A ti, dulce guardián de la Sagrada Familia de Nazaret, acudo en busca de ayuda y protección. Escucha, te ruego, con concerniente paternidad, mis fervientes oraciones, y obten para mí los favores que te pido. (mencione aquí su petición…) Te lo pido por la infinita misericordia del eterno Hijo de Dios, que le movió a asumir nuestra naturaleza y a nacer en este mundo de dolor. Te lo pido por el cansancio y sufrimiento que soportaste al no encontrar refugio en la posada de Belén para la Virgen Santa, ni un hogar donde pudiera nacer el Hijo de Dios. Así, siendo rechazado por doquier, tuviste que permitir que la Reina del Cielo diera a luz al Redentor del mundo en una cueva. Te lo pido por la hermosura y el poder de ese sagrado Nombre, Jesús, que conferiste al adorable niño. Te lo pido por la dolorosa tortura que sentiste ante la profecía del santo Simeón, que declaró que el Niño Jesús y Su Madre Santa serían futuras víctimas de nuestros pecados y de su gran amor por nosotros. Te lo pido a través de tu tristeza y dolor de alma cuando el ángel te declaró que la vida del Niño Jesús era buscada por Sus enemigos. De su malvado plan tuviste que huir con Él y Su Bendita Madre a Egipto. Te lo pido por todo el sufrimiento, cansancio y trabajos de aquel largo y peligroso viaje. Te lo pido por todo tu cuidado para proteger al Sagrado Niño y a Su Madre Inmaculada durante tu segundo viaje, cuando se te ordenó regresar a tu país. Te lo pido por tu vida tranquila en Nazaret, donde encontraste tantas alegrías y tristezas. Te lo pido por tu gran angustia cuando el adorable Niño se perdió para ti y Su Madre durante tres días. Te lo pido por la alegría que sentiste al encontrarlo en el Templo, y por el consuelo que hallaste en Nazaret, viviendo en compañía del Niño Jesús. Te lo pido por la maravillosa sumisión que mostró en Su obediencia hacia ti. Te lo pido por el perfecto amor y conformidad que demostraste al aceptar la orden divina de partir de esta vida, y de la compañía de Jesús y María. Te lo pido por la alegría que llenó tu alma cuando el Redentor del mundo, triunfante sobre la muerte y el infierno, entró en la posesión de Su reino y te condujo a él con honores especiales. Te lo pido a través de la gloriosa Asunción de María, y por esa felicidad interminable que tienes con ella en la presencia de Dios. ¡Oh buen padre! Te ruego, por todos tus sufrimientos, tristezas y alegrías, que me escuches y obtengas para mí lo que te pido. Obten para todos aquellos que han pedido mis oraciones todo lo que les sea útil en el plan de Dios. Finalmente, querido patrón y padre mío, acompáñame a mí y a todos los que son queridos para mí en nuestros últimos momentos, para que eternamente cantemos las alabanzas de Jesús, María y José. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
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Recen juntos: Novena de 30 días a San José - Día 3
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