Novena de 30 Días a San José - Día 6
En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. ¡Oh, San José, sempre bendito y glorioso, padre bondadoso y amoroso, amigo socorro de todos los afligidos! Tú eres el buen padre y protector de los huérfanos, el defensor de los indefensos, el patrón de quienes están en necesidad y en tristeza. Mira con compasión mi súplica. Mis pecados han traído sobre mí la justa desazón de mi Dios, y por eso me encuentro rodeado de infelicidad. A ti, amoroso guardián de la Sagrada Familia de Nazaret, acudo en busca de ayuda y protección. Escucha, te ruego, con paternal preocupación, mis sinceras oraciones y obtén para mí los favores que te pido. (mencione aquí su petición…) Te lo pido por la infinita misericordia del Hijo eterno de Dios, que le movió a tomar nuestra naturaleza y a nacer en este mundo de dolor. Te lo pido por el cansancio y sufrimiento que soportaste al no encontrar refugio en la posada de Belén para la Santa Virgen, ni una casa donde el Hijo de Dios pudiera nacer. Al ser rechazado en todas partes, tuviste que permitir que la Reina del Cielo diera a luz al Redentor del mundo en una cueva. Te lo pido por la belleza y el poder de ese sagrado Nombre, Jesús, que conferiste al adorable infante. Te lo pido por la dolorosa tortura que sentiste ante la profecía del santo Simeón, que declaró al Niño Jesús y a Su santa Madre como futuras víctimas de nuestros pecados y de su gran amor por nosotros. Te lo pido por tu dolor y congoja al saber que la vida del Niño Jesús era buscada por sus enemigos. De su malvado plan tuviste que huir con Él y su Santísima Madre a Egipto. Te lo pido por el sufrimiento, el cansancio y las penas de ese largo y peligroso viaje. Te lo pido por todo tu cuidado en proteger al Sagrado Niño y a Su Inmaculada Madre durante tu segundo viaje, cuando fuiste ordenado a regresar a tu propio país. Te lo pido por tu vida pacífica en Nazaret donde encontraste tantas alegrías y tristezas. Te lo pido por tu gran angustia al perder al adorable Niño durante tres días. Te lo pido por tu alegría al encontrarlo en el Templo, y por el consuelo que experimentaste en Nazaret, mientras vivías en compañía del Niño Jesús. Te lo pido por la maravillosa sumisión que mostró en Su obediencia hacia ti. Te lo pido por el perfecto amor y conformidad que mostraste al aceptar la orden divina de partir de esta vida, y de la compañía de Jesús y María. Te lo pido por la alegría que llenó tu alma cuando el Redentor del mundo, triunfante sobre la muerte y el infierno, entró en la posesión de su reino y te llevó a él con honores especiales. Te lo pido por la gloriosa Asunción de María, y por esa felicidad sin fin que tienes con ella en la presencia de Dios. ¡Oh, buen padre! Te ruego, por todos tus sufrimientos, tristezas y alegrías, que me escuches y obtengas para mí lo que pido. Obtén para todos aquellos que han solicitado mis oraciones todo lo que les sea útil en el plan de Dios. Por último, querido patrón y padre mío, está con mí y con todos los que me son queridos en nuestros últimos momentos, para que eternamente cantemos las alabanzas de Jesús, María y José. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
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Recen juntos: Novena de 30 Días a San José - Día 6
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