Novena de la Anunciación Peticiones Imposibles - Día 3
En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. ¡Salve, Reina Santa, Madre de Misericordia, nuestra vida, nuestra dulzura y nuestra esperanza! A ti clamamos, pobres desterrados hijos de Eva; a ti elevamos nuestros suspiros, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Voltea hacia nosotros, abogada nuestra, esos ojos de misericordia, y tras este nuestro destierro, muéstranos el bendito fruto de tu vientre, Jesús. ¡Oh clemente, oh amante, oh dulce Virgen María! V – Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R – Para que seamos dignos de las promesas de Cristo. Amén. Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por tu alegría cuando Dios se encarnó en ti. Porque eres una Virgen y Madre de Dios tan poderosa, concede lo que te pedimos por el amor de Dios. (mencione aquí su petición…) ¡Salve, Reina Santa, Madre de Misericordia, nuestra vida, nuestra dulzura y nuestra esperanza! A ti clamamos, pobres desterrados hijos de Eva; a ti elevamos nuestros suspiros, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Voltea hacia nosotros, abogada nuestra, esos ojos de misericordia, y tras este nuestro destierro, muéstranos el bendito fruto de tu vientre, Jesús. ¡Oh clemente, oh amante, oh dulce Virgen María! V – Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R – Para que seamos dignos de las promesas de Cristo. Amén. Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por tu alegría cuando Dios se encarnó en ti. Porque eres una Virgen y Madre de Dios tan poderosa, concede lo que te pedimos por el amor de Dios. (mencione aquí su petición…) ¡Salve, Reina Santa, Madre de Misericordia, nuestra vida, nuestra dulzura y nuestra esperanza! A ti clamamos, pobres desterrados hijos de Eva; a ti elevamos nuestros suspiros, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Voltea hacia nosotros, abogada nuestra, esos ojos de misericordia, y tras este nuestro destierro, muéstranos el bendito fruto de tu vientre, Jesús. ¡Oh clemente, oh amante, oh dulce Virgen María! V – Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R – Para que seamos dignos de las promesas de Cristo. Amén. Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por tu alegría cuando Dios se encarnó en ti. Porque eres una Virgen y Madre de Dios tan poderosa, concede lo que te pedimos por el amor de Dios. (mencione aquí su petición…) Recuerda, oh Virgen más Graciosa, que nunca se ha oído que alguno que haya acudido a tu protección, implorado tu ayuda o buscado tu intercesión, haya quedado desamparado. Impulsado por esta confianza, a ti acudo, oh Virgen de las vírgenes, madre mía. A ti vengo, ante ti estoy, pecador y afligido. Oh Madre del Verbo Encarnado, no desprecies mis súplicas, sino escúchame y respóndeme en tu misericordia. Amén. Ave María… Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el cielo, en la tierra y en todas partes. Amén. En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
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Recen juntos: Novena de la Anunciación Peticiones Imposibles - Día 3
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