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Oración

Novena de los 9 Meses de Peticiones Imposibles de la Anunciación - Día 60

intercession
La oración

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. ¡Salve, Reina Santa, Madre de Misericordia, nuestra vida, nuestra dulzura y nuestra esperanza! A ti clama­mos, los desterrados hijos de Eva, a ti elevamos nuestros suspiros, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Voltea, pues, a nosotros, oh abogada nuestra, tus ojos de misericordia; y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, el fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María. V – Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R – Para que seamos dignos de las promesas de Cristo. Amén. Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por tu alegría cuando Dios se encarnó en ti. Debido a que eres tan poderosa Virgen y Madre de Dios, concede lo que te pedimos por el amor de Dios. (mencione aquí su petición…) ¡Salve, Reina Santa, Madre de Misericordia, nuestra vida, nuestra dulzura y nuestra esperanza! A ti clama­mos, los desterrados hijos de Eva, a ti elevamos nuestros suspiros, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Voltea, pues, a nosotros, oh abogada nuestra, tus ojos de misericordia; y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, el fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María. V – Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R – Para que seamos dignos de las promesas de Cristo. Amén. Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por tu alegría cuando Dios se encarnó en ti. Debido a que eres tan poderosa Virgen y Madre de Dios, concede lo que te pedimos por el amor de Dios. (mencione aquí su petición…) ¡Salve, Reina Santa, Madre de Misericordia, nuestra vida, nuestra dulzura y nuestra esperanza! A ti clama­mos, los desterrados hijos de Eva, a ti elevamos nuestros suspiros, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Voltea, pues, a nosotros, oh abogada nuestra, tus ojos de misericordia; y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, el fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María. V – Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R – Para que seamos dignos de las promesas de Cristo. Amén. Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil veces te alabamos por tu alegría cuando Dios se encarnó en ti. Debido a que eres tan poderosa Virgen y Madre de Dios, concede lo que te pedimos por el amor de Dios. (mencione aquí su petición…) Acuérdate, oh Virgen María, de que nunca se ha oído decir que quien haya recurrido a tu protección, implorado tu ayuda o buscado tu intercesión haya sido desatendido. Inspirado por esta confianza, a ti vengo, oh Virgen de las vírgenes, mi madre. A ti vengo, ante ti estoy, pecador y triste. Oh Madre del Verbo Encarnado, no despreci­es mis súplicas, sino escúchame y respóndeme. Amén. Ave María… Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, en el cielo, en la tierra y en todas partes. Amén. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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Recen juntos: Novena de los 9 Meses de Peticiones Imposibles de la Anunciación - Día 60

Solua abre cada día con una breve oración en familia — suave para los niños, fiel a la temporada.

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