Novena a la Santa Cruz - Día 4
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. El Poder Redentor del Dolor El dolor es a menudo un compañero no reconocido en nuestras vidas, sin embargo, a través de Su Cruz, Jesús ha transformado incluso el dolor en un portal de gracia. Su disposición a soportar el sufrimiento nos permite entender que nuestras lágrimas pueden conducir a la sanación y a la redención. En el sufrimiento, podemos buscar conexiones más profundas con Cristo y con quienes nos rodean. Oh Jesús, Tu dolor en la Cruz refleja nuestro propio sufrimiento. Ayúdame a ver que incluso en mis lágrimas, soy amado y cuidado por Tu amor. Que mi sufrimiento se convierta en una invitación a confiar más profundamente en Tu poder redentor. Al abrazar mi dolor, concédeme la gracia que necesito mientras traigo mis intenciones ante Ti. (mencione aquí su petición…) Padre Nuestro Ave María Gloria al Padre En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
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Recen juntos: Novena a la Santa Cruz - Día 4
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