Salmo de Cuaresma
Tú que habitas al abrigo del Altísimo, que moras a la sombra del Todopoderoso, Di al Señor: "Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios en quien confío." Porque él te librará de la trampa del cazador, de la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas hallarás refugio; su fidelidad es un escudo y un baluarte. No temerás el terror de la noche ni la flecha que vuela de día; Aunque caigan mil a tu lado, diez mil a tu derecha, no llegará a ti. Ciertamente con tus ojos mirarás y verás la recompensa de los impíos, Porque has puesto al Señor por tu refugio; has hecho del Altísimo tu morada. No te sobrevendrá mal, nor plaga se acercará a tu tienda. Porque a sus ángeles ha dado orden acerca de ti que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra. Porque a mí se ha acercado, yo lo libraré; lo pondré en alto, porque ha conocido mi nombre. Me invocará, y yo le responderé; con él estaré en la angustia; lo libraré y le glorificaré; lo saciaré de larga vida y le mostraré mi salvación. [Source: Lent and Holy Week in the Home by Emerson and Arlene Hynes, The Liturgical Press, Collegeville, Minnesota, 1977.]
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Recen juntos: Salmo de Cuaresma
Solua abre cada día con una breve oración en familia — suave para los niños, fiel a la temporada.
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