Novena a María Desata Nudos - Día 7
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. Reza el Acto de Contrición: Oh Dios mío, me pesa de corazón haberte ofendido. Detesto todos mis pecados porque temo la pérdida del Cielo y los dolores del Infierno. Pero, sobre todo, porque te ofendí a Ti, oh Dios mío, que eres todo bueno y merecedor de todo mi amor. Me propongo firmemente, con la ayuda de tu gracia, a confesar mis pecados, a hacer penitencia y a enmendar mi vida. Amén. (mencione aquí su petición…) Reza las primeras 3 décadas del Rosario. Madre Purísima, hoy vengo a Ti para implorarte que deshagas este nudo en mi vida… y me liberes de las trampas del Maligno. Dios te ha concedido un gran poder sobre todos los demonios. Hoy renuncio a todos ellos, a cada conexión que he tenido con ellos y proclamo a Jesús como mi único Señor y Salvador. María, Desatanudos, aplasta la cabeza del maligno y destruye las trampas que ha puesto para mí a través de este nudo. Gracias, madre querida. Sangre Preciosa de Jesús, ¡líbrame! María, Desatanudos, ruega por mí. Eres la gloria de Jerusalén, la alegría de nuestro pueblo. Reza las últimas 2 décadas del Rosario. Virgen María, Madre de puro amor, Madre que nunca se niega a acudir en ayuda de un hijo necesitado, Madre cuyas manos nunca cesan de servir a tus amados hijos porque se mueven por el amor divino y la inmensa misericordia que existe en tu corazón, dirige tus ojos compasivos hacia mí y mira el enredo de nudos que existen en mi vida. Tú sabes muy bien cuán desesperado estoy, mi dolor y cómo estoy atado por estos nudos. María, Madre a quien Dios confió el deshacer los nudos en la vida de Sus hijos, confío en tus manos la cinta de mi vida. Nadie, ni siquiera el mismo maligno, puede quitártela de tu precioso cuidado. En tus manos no hay nudo que no pueda deshacerse. Madre Poderosa, por tu gracia y poder intercesor junto a Tu Hijo y Mi Libertador, Jesús, toma en tus manos hoy este nudo… Te ruego que lo deshagas para la gloria de Dios, de una vez por todas, Tú eres mi esperanza. Oh Señora mía, eres la única consolación que Dios me da, la fortaleza de mi débil fuerza, la riqueza de mi desolación y, con Cristo, la libertad de mis cadenas. Escucha mi súplica. Guárdame, guíame, protéjeme, ¡oh refugio seguro! María, Desatanudos, ruega por mí. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
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Recen juntos: Novena a María Desata Nudos - Día 7
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