Novena a la Medalla Milagrosa - Día 4
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. Protección en la Necesidad María, bajo el título de la Medalla Milagrosa, ha sido refugio para muchos en tiempos de dificultad. La Medalla nos recuerda que nunca estamos solos; nuestra Madre siempre está presente para guiarnos y protegernos. Su respuesta compasiva a nuestras súplicas de ayuda nos asegura su constante vigilancia sobre nuestras vidas. Oh Madre de Misericordia, refugio de los afligidos, que tu corazón compasivo nos envuelva en nuestras tribulaciones y miedos. Confiamos en tu promesa de proteger y ayudar a quienes claman a ti. Permítenos sentir tu abrazo amoroso, especialmente en momentos de incertidumbre. Oh María, nuestro refugio, escucha nuestras peticiones y protégennos en nuestras pruebas. Te pedimos que obtengas para nosotros las gracias y favores que buscamos durante esta Novena, si son beneficiosos para nuestras almas inmortales. (mencione aquí su petición…) Padre Nuestro Ave María Gloria al Padre En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Hazla parte del día
Recen juntos: Novena a la Medalla Milagrosa - Día 4
Solua abre cada día con una breve oración en familia — suave para los niños, fiel a la temporada.
Comienza a orar