Novena a Nuestra Señora de Lourdes - Día 1
En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. Virgen Inmaculada, Madre de la Misericordia, te invocamos como Salud de los Enfermos, Refugio de los Pecadores y Consuelo de los Afligidos. Tú conoces mis necesidades, mis inquietudes, mis sufrimientos. Ten la bondad de mirar hacia mí con ojos de misericordia. Al aparecer en la Gruta de Lourdes, te plasmaste en un santuario desde donde dispensas tus favores, y ya muchos enfermos han obtenido la cura de sus dolencias, tanto espirituales como físicas. Por ello, vengo con la más plena confianza a implorar tu intercesión maternal. Obtén, oh Madre amorosa, la concesión de mis peticiones (mencione aquí su petición…) En agradecimiento por los favores, procuraré imitar tus virtudes para que un día pueda compartir tu gloria. Nuestra Señora de Lourdes, elegida desde toda la eternidad para ser la Madre del Verbo Eterno y en virtud de ser la Inmaculada Concepción, nos arrodillamos ante ti como lo hizo la joven Bernardita en Lourdes y oramos con confianza infantil en ti para que, al contemplar tu gloriosa aparición en Lourdes, mires con misericordia nuestra petición actual y nos asegures una respuesta favorable a la solicitud por la cual estamos haciendo esta novena. Oh estrella de pureza, María Inmaculada, Nuestra Señora de Lourdes, gloriosa en tu asunción, triunfante en tu coronación, muéstranos la misericordia de tu Hijo. Virgen María, Reina y Madre, sé nuestro consuelo, esperanza, fortaleza y consolación. Amén. Nuestra Señora de Lourdes, ruega por nosotros. Santa Bernardita, ruega por nosotros. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
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Recen juntos: Novena a Nuestra Señora de Lourdes - Día 1
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