De Profundis
¡Desde lo profundo he clamado a Ti, oh Señor! Señor, escucha mi voz. Estén atentos tus oídos a la voz de mi súplica. Si Tú, oh Señor, llevas cuenta de las iniquidades: ¿quién, oh Señor, podrá sostenerse? Porque contigo hay misericordia: y por tu ley he esperado en Ti, oh Señor. Mi alma ha confiado en su palabra: mi alma ha esperado en el Señor. Desde la vigilia de la mañana hasta la noche: que Israel espere en el Señor. Porque con el Señor hay misericordia; y con Él, abundante redención. Y Él redimirá a Israel de todas sus iniquidades. ¡Dales, oh Señor, el descanso eterno! Y brille para ellos la luz perpetua. Descansen en paz. Amén. V. Señor, escucha mi oración. R. Y llegue a Ti mi clamor. Bendice, oh Dios mío, el descanso que estoy a punto de tomar, para que, renovando mis fuerzas, pueda estar mejor capacitado para servirte. Derrama tus bendiciones, oh Señor, sobre mis padres, parientes, amigos y enemigos. Protege al Papa, a nuestro Obispo, y a todos los Pastores de tu santa Iglesia. Asiste a los pobres y afligidos, y a aquellos que ahora están en su última agonía. Mira con ojos de piedad las almas sufrientes en el purgatorio, particularmente a N... N...; pon fin a sus tormentos, y llévalos a la alegría eterna. (INDULGENCIAS concedidas a todos los que reciten devotamente el salmo por el alma en purgatorio: 3 años cada vez. - Plenaria, en las condiciones habituales, para quienes lo reciten diariamente durante un mes. Aquellos que no conocen el De Profundis pueden ganar las indulgencias diciendo en su lugar, un Pater y un Ave con el Descanso Eterno... - Pen., 29 de mayo de 1933)
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Recen juntos: De Profundis
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