Novena a San Blas - Día 8
En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. Dios todopoderoso y eterno, con fe viva y reverente adorando Tu Divina Majestad, me postro ante Ti e invoco con confianza filial Tu suprema generosidad y misericordia. Ilumina la oscuridad de mi intelecto con un rayo de Tu luz celestial e inflama mi corazón con el fuego de Tu divino amor, para que pueda contemplar las grandes virtudes y méritos del santo en cuyo honor hago esta novena, y siguiendo su ejemplo imitar, como él, la vida de Tu divino Hijo. Además, te ruego que concedas con benevolencia, a través de los méritos e intercesión de este poderoso Auxiliar, San Blas, la petición que humildemente pongo ante Ti, devotamente diciendo: hágase Tu voluntad así en la tierra como en el cielo. (mencione aquí su petición…) Concede, te ruego, escucharla con gracia si redunda en Tu mayor gloria y en la salvación de mi alma. Amén. Oración en honor a San Blas Oh Dios, líbranos por la intercesión de Tu santo obispo y mártir Blas, de todo mal de alma y cuerpo, especialmente de todos los males de la garganta; y concédenos la gracia de hacer una buena confesión con la confianza de obtener Tu perdón y de alabar siempre con labios dignos Tu Santísimo Nombre. Por Cristo nuestro Señor. Amén. Invocación a San Blas San Blas, generoso benefactor de la humanidad y fiel servidor de Dios, que por amor a nuestro Salvador sufriste tantos tormentos con paciencia y resignación; invoco tu poderosa intercesión. Presérvame de todos los males de alma y cuerpo. Por tus grandes méritos Dios te dotó con la gracia especial de ayudar a los que sufren de males de la garganta; alíviame y protégeme de ellos, para que siempre pueda cumplir con mis deberes y, con la ayuda de la gracia de Dios, realice buenas obras. Invoco tu ayuda como médico especial de las almas, para que pueda confesar mis pecados sinceramente en el santo sacramento de la Penitencia y obtener su perdón. Te encomiendo también a tu misericordiosa intercesión a aquellos que, lamentablemente, ocultaron un pecado en confesión. Obtén para ellos la gracia de acusarse sinceramente y contritos del pecado que ocultaron, de las confesiones y comuniones sacrílegas que hicieron, y de todos los pecados que cometieron desde entonces, para que puedan recibir el perdón, la gracia de Dios, y la remisión del castigo eterno. Amén. ¡Señor mío y Dios mío! Te ofrezco mi petición en unión con la amarga pasión y muerte de Jesucristo, Tu Hijo, junto con los méritos de Su inmaculada y bendita Madre, María siempre virgen, y de todos los santos, especialmente de los del santo auxiliador San Blas, en cuyo honor hago esta novena. Mira con misericordia, Señor, hacia mí. Concedeme Tu gracia y Tu amor, y escucha mi oración con benevolencia. Amén. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
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Recen juntos: Novena a San Blas - Día 8
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