Novena a Santa Lidwina - Día 8
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. La muerte en serenidad Enfrentaste tu muerte con una serenidad que resonaba con tu profunda fe, rodeada de testigos que atestiguaron tu santidad. Tu paso al eterno el 14 de abril de 1433, es un poderoso recordatorio de la paz que la fe puede traer incluso en los últimos momentos de la vida. Nos recuerdas que nuestras pruebas y nuestro fin último pueden ser recibidos con esperanza en la promesa de salvación de Dios. Oh Santa Lidwina, abrazaste la muerte con fe y serenidad. Que tu ejemplo nos inspire a enfrentar nuestra propia mortalidad con valentía y confianza en el plan de Dios. Ayúdanos a preparar nuestros corazones para la vida eterna, llenos de esperanza y amor. Que yo enfrente mi propia mortalidad con paz, como tú. (mencione aquí su petición…) Padre Nuestro Ave María Gloria al Padre En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
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Recen juntos: Novena a Santa Lidwina - Día 8
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