Súplica de Cristo en Agonía
Escucha mi oración, oh Dios, presta oído a mis súplicas! En tu fidelidad respóndeme, en tu justicia! No entres en juicio con tu siervo pues nadie vivo es justo ante ti. Porque el enemigo me ha perseguido, ha aplastado mi vida hasta el suelo, y me ha hecho sentar en tinieblas como los muertos hace tiempo. Por eso mi espíritu desfallece dentro de mí; mi corazón dentro de mí está angustiado. Recuerdo los días de antaño, medito en todo lo que has hecho; reflexiono sobre lo que han hecho tus manos, extiendo mis manos hacia ti; mi alma tiene sed de ti como tierra seca. Apresúrate a responderme, oh Dios, ¡mi espíritu falla! No escondas tu rostro de mí, no sea que sea como los que descienden a la fosa, Déjame oír en la mañana de tu amor constante, pues en ti he puesto mi confianza. Enséñame el camino que debo seguir, pues a ti levanto mi alma. ¡Líbrame, oh Dios, de mis enemigos! ¡A ti he huido por refugio! ¡Enséñame a hacer tu voluntad, pues tú eres mi Dios! ¡Que tu buen espíritu me guíe por senda recta! Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre será, por los siglos de los siglos. Amén.
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Recen juntos: Súplica de Cristo en Agonía
Solua abre cada día con una breve oración en familia — suave para los niños, fiel a la temporada.
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