Lectura de la Primera Carta de San Pedro
Amados:
Alégrense en la medida en que participan de los sufrimientos de Cristo,
para que cuando se revele su gloria
también ustedes se alegren con gran júbilo.
Si son insultados por el nombre de Cristo, bienaventurados son ustedes,
pues el Espíritu de gloria y de Dios reposa sobre ustedes.
Pero que nadie entre ustedes sufra
como asesino, ladrón, malhechor o intrigante.
En cambio, si alguien sufre como cristiano, no debe sentirse avergonzado,
sino glorificar a Dios por el nombre.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
