Lectura de la Primera Carta de San Pedro
Amados:
En cuanto a la salvación de vuestras almas,
los profetas que profetizaron sobre la gracia que iba a ser vuestra
la buscaron e indagaron,
investigando el tiempo y las circunstancias
que el Espíritu de Cristo en ellos indicaba
cuando daba testimonio de antemano
de los sufrimientos que debían recaer sobre Cristo
y de las glorias que debían seguirles.
Se les reveló que no servían a sí mismos, sino a vosotros,
en relación con las cosas que ahora os han sido anunciadas
por aquellos que os predicaron el Evangelio
por el Espíritu Santo enviado del cielo,
cosas en las que los ángeles deseaban mirar.
Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, vivid sobria y
poned toda vuestra esperanza en la gracia que os será traída
en la revelación de Jesucristo.
Como hijos obedientes,
no os conforméis a los deseos que teníais antes en vuestra ignorancia,
sino, así como aquel que os llamó es santo,
sed santos también vosotros en toda vuestra manera de vivir,
pues está escrito:
Sed santos, porque yo soy santo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
