Lectura de la Primera Carta de San Pedro
Amados:
El fin de todas las cosas está cerca.
Por tanto, sed sobrios y velad en oración.
Sobre todo, tened entre vosotros un ferviente amor,
pues el amor cubre una multitud de pecados.
Sed hospitalarios los unos con los otros, sin quejas.
Cada uno, según el don que ha recibido, úselo para servir a los demás,
como buenos administradores de la variada gracia de Dios.
Si alguno habla, hágalo como quien habla las palabras de Dios;
si alguno sirve, hágalo con la fuerza que Dios proporciona,
para que en todo Dios sea glorificado por medio de Jesucristo,
quien es la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén.
Amados, no os sorprendáis del fuego de la prueba que ha venido sobre vosotros,
como si alguna cosa extraña os aconteciese.
Antes bien, gozaos en la medida en que participáis de los sufrimientos de Cristo,
para que también en la revelación de su gloria
gocéis con gran alegría.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
