Lectura del Santo Evangelio según San Marcos
Jesús comenzó a hablar a los sumos sacerdotes, a los escribas,
y a los ancianos en parábolas.
"Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca,
digó un lagar y construyó una torre.
Luego la arrendó a unos labradores y se fue de viaje.
Al tiempo debido, envió un siervo a los labradores
a fin de recibir de ellos parte del fruto de la viña.
Pero ellos lo agarraron, lo golpearon,
y lo enviaron de vacío.
De nuevo les envió otro siervo.
Y a este lo golpearon en la cabeza y lo trataron con deshonra.
Envió a otro más, y a este lo mataron.
Así también a muchos otros; a unos los golpearon, a otros los mataron.
Tenía aún uno por enviar, a su hijo amado.
Finalmente lo envió a ellos, pensando: 'Respetarán a mi hijo.'
Pero aquellos labradores se dijeron unos a otros: 'Este es el heredero.
Vengan, matémoslo, y la herencia será nuestra.'
Así que lo agarraron, lo mataron,
y lo echaron fuera de la viña.
¿Qué hará, entonces, el dueño de la viña?
Vendrá, matará a esos labradores,
y dará la viña a otros.
¿No han leído esta Escritura:
La piedra que desecharon los arquitectos
ha venido a ser la piedra angular;
por el Señor se ha hecho esto,
y es maravilloso a nuestros ojos?"
Buscaban arrestarlo, pero temían a la multitud,
porque se dieron cuenta de que había dirigido la parábola a ellos.
Así que lo dejaron y se fueron.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
