Lectura del Santo Evangelio según san Mateo
Cuando Jesús vio a las multitudes, subió al monte; y, sentándose, se le acercaron sus discípulos. Entonces comenzó a enseñarles, diciendo: "Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando os vituperen y os persigan y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo, por causa de mí. Gozaos y alegraos, porque grande es vuestra recompensa en los cielos. Así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros."
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
