Lectura del Santo Evangelio según san Mateo
Jesús dijo a sus discípulos: “Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se le devolverá? Ya no sirve para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres. Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad situada sobre una montaña no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un celemín, sino que se pone sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa. Así alumbre también su luz delante de los hombres, para que vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre que está en los cielos.”
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
