Lectura del Santo Evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, Jesús exclamó:
"Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra,
porque has escondido estas cosas
de los sabios y entendidos,
y las has revelado a los pequeños.
Sí, Padre, así ha sido tu beneplácito.
Todo me ha sido entregado por mi Padre.
Nadie conoce al Hijo sino el Padre,
y nadie conoce al Padre sino el Hijo
y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
"Vengan a mí, todos los que están cansados y agobiados,
y yo les daré descanso.
Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí,
que soy manso y humilde de corazón;
y encontrarán descanso para sus almas.
Porque mi yugo es suave, y mi carga ligera."
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
