Lectura del Libro de Oseas 10:1-3, 7-8, 12
Israel es una vid frondosa
cuyo fruto corresponde a su crecimiento.
Cuanto más abundante es su fruto,
más altares construye;
cuanto más productiva es su tierra,
más pilares sagrados levanta.
Su corazón es falso,
hoy pagan por su culpa;
Dios derribará sus altares
y destruirá sus pilares sagrados.
Si dijeran,
“No tenemos rey”—
Como no temen al SEÑOR,
¿qué puede hacer el rey por ellos?
El rey de Samaria desaparecerá,
como espuma sobre las aguas.
Los lugares altos de Aven serán destruidos,
la culpa de Israel;
espinas y cardos crecerán sobre sus altares.
Entonces clamarán a los montes: “¡Cúbrannos!”
y a las colinas: “¡Caigan sobre nosotros!”
“Siembren para ustedes justicia,
recogen el fruto de la piedad;
rompan para ustedes un nuevo terreno,
pues es tiempo de buscar al SEÑOR,
hasta que venga y derrame justicia sobre ustedes.”
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
