Lectura del Libro de Jeremías 31:1-7
En aquel tiempo, dice el SEÑOR,
seré el Dios de todas las tribus de Israel,
y ellos serán mi pueblo.
Así dice el SEÑOR:
El pueblo que escapó de la espada
ha hallado gracia en el desierto.
Cuando Israel avance para recibir su descanso,
el SEÑOR se le aparecerá desde lejos:
Con amor eterno te he amado;
por eso te he mantenido mi misericordia.
Te restauraré de nuevo, y serás reconstruida,
oh virgen de Israel;
Llevando tus panderetas festivas,
saldrás danzando con los alegres.
De nuevo plantarás viñedos
en las montañas de Samaria;
los que los planten disfrutarán de los frutos.
Sí, llegará un día en que los atalayas
llamarán en el monte Efraín:
“¡Levántense, vamos a Sion,
a el SEÑOR, nuestro Dios!”
Porque así dice el SEÑOR:
Griten de alegría por Jacob,
exulten a la cabeza de las naciones;
proclamen su alabanza y digan:
El SEÑOR ha liberado a su pueblo,
el remanente de Israel.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
