Lectura de la Segunda Carta de San Pablo a los Corintios 9:6-10
Hermanos y hermanas:
El que siembra escasamente, también cosechará escasamente;
y el que siembra generosamente, también cosechará generosamente.
Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, sin tristeza ni por obligación,
pues Dios ama al que da con alegría.
Además, Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes,
para que en todas las cosas, teniendo siempre todo lo que necesitan,
tengan en abundancia para toda buena obra.
Como está escrito:
Dispersa, da a los pobres;
su justicia permanece para siempre.
El que da semilla al que siembra y pan para comer
suministrará y multiplicará su semilla
y aumentará la cosecha de su justicia.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
