Lectura de la Segunda Carta del apóstol San Pablo a los Tesalonicenses 2:1-3a, 14-17
Les pedimos, hermanos y hermanas,
con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo
y nuestra reunión con él,
que no se dejen mover fácilmente de su manera de pensar,
o se alarmen ni por un “espíritu”, ni por una declaración oral,
o por una carta supuestamente nuestra
de que el día del Señor está cerca.
Que nadie los engañe de ninguna manera.
Para esto también los ha llamado a través de nuestro Evangelio
a poseer la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
Por lo tanto, hermanos y hermanas, manténganse firmes
y aférense a las tradiciones que les enseñaron,
ya sea por una declaración oral o por una carta nuestra.
Que nuestro Señor Jesucristo mismo y Dios nuestro Padre,
que nos ha amado y nos ha dado aliento eterno
y buena esperanza por su gracia,
fortalezcan sus corazones y los afirmen
en toda buena obra y palabra.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
