Lectura de la Carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 1:1-11
Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús,
a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos,
con los obispos y diáconos:
gracia a ustedes y paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de ustedes,
siempre orando con alegría en cada una de mis oraciones por todos ustedes,
por su colaboración en el Evangelio
desde el primer día hasta ahora.
Estoy seguro de esto,
que el que comenzó en ustedes la buena obra
la llevará a cabo
hasta el día de Cristo Jesús.
Es justo que yo piense así de todos ustedes,
porque los tengo en mi corazón,
tu todos que son mis socios en la gracia,
en mi prisión
y en la defensa y confirmación del Evangelio.
Porque Dios es mi testigo,
cuánto los anhelo a todos ustedes con el afecto de Cristo Jesús.
Y esta es mi oración:
que su amor abunde más y más
en conocimiento y en toda percepción,
para discernir lo que es valioso,
para que sean puros e irreprochables para el día de Cristo,
llenos del fruto de justicia
que viene a través de Jesucristo
para gloria y alabanza de Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
