Lectura de la Primera Carta de San Juan 3:1-3
Queridos:
Miren qué amor nos ha dado el Padre
para que seamos llamados hijos de Dios.
Y lo somos.
La razón por la que el mundo no nos conoce
es que no lo conoció a él.
Queridos, ahora somos hijos de Dios;
lo que seremos no se ha manifestado aún.
Sabemos que cuando se manifieste,
seremos semejantes a él,
porque lo veremos tal como es.
Todo el que tiene esta esperanza en él se purifica,
como él es puro.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
