Lectura del Libro del Apocalipsis 22:1-7
Juan dijo:
Un ángel me mostró el río de agua viva,
resplandeciente como cristal, que fluía del trono de Dios
y del Cordero por el medio de la calle;
A ambos lados del río crecía el árbol de la vida
que produce frutos doce veces al año, uno cada mes;
las hojas de los árboles sirven de medicina para las naciones.
No habrá más maldición.
El trono de Dios y del Cordero estará en ella,
y sus siervos le rendirán culto.
Verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes.
No habrá más noche, ni necesitarán luz de lámpara o sol,
porque el Señor Dios les dará luz,
y reinarán por los siglos de los siglos.
Y me dijo:
“Estas palabras son dignas de confianza y verdaderas,
y el Señor, el Dios de los espíritus proféticos,
envió a su ángel para mostrar a sus siervos lo que debe suceder pronto.”
“¡He aquí, vengo pronto!”
Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
