Lectura del Libro de Isaías 61:1-2a, 10-11
El espíritu del Señor Dios está sobre mí,
pues el Señor me ha ungido;
me ha enviado a llevar la buena nueva a los pobres,
a sanar a los quebrantados de corazón,
a proclamar libertad a los cautivos
y libertad a los prisioneros,
a anunciar un año de gracia del Señor
y un día de vindicación de nuestro Dios.
Me regocijo en gran manera en el Señor,
en mi Dios está la alegría de mi alma;
pues me ha vestido con vestiduras de salvación
y me ha envuelto con un manto de justicia,
como a un novio ataviado con su diadema,
como a una novia adornada con sus joyas.
Así como la tierra produce sus brotes,
y un jardín hace nacer su crecimiento,
también el Señor Dios hará brotar justicia y alabanza
ante todas las naciones.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
