Lectura de la Carta a los Hebreos 2:14-18
Por cuanto los hijos participan de carne y sangre,
él también participó de lo mismo,
para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, es decir, al diablo,
y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban sujetos a servidumbre toda la vida.
Ciertamente no socorrió a los ángeles,
sino a la descendencia de Abraham;
por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos,
para venir a ser un sumo sacerdote misericordioso y fiel ante Dios,
para expiar los pecados del pueblo.
Y en cuanto padeció siendo tentado,
es capaz de socorrer a los que son tentados.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
