Lectura de la Carta a los Hebreos 13:1-8
Permanezcan en el amor fraternal.
No descuiden la hospitalidad,
pues algunos, practicándola, han hospedado ángeles sin saberlo.
Tengan presente a los presos, como si compartieran su prisión,
y a los maltratados, como a ustedes mismos,
pues también ustedes están en el cuerpo.
Honren el matrimonio en todos,
y mantengan el lecho conyugal sin mancilla,
pues Dios juzgará a los inmorales y a los adúlteros.
Que su vida esté libre del amor al dinero,
contentándose con lo que tienen,
pues él ha dicho: Nunca te dejaré ni te abandonaré.
Así podemos decir con confianza:
El Señor es mi ayudador,
y no temeré.
¿Qué puede hacerme el hombre?
Recuerden a sus líderes, quienes les hablaron la palabra de Dios.
Consideren el resultado de su manera de vivir e imiten su fe.
Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
