Lectura de la Carta a los Hebreos 13:15-17, 20-21
Hermanos y hermanas:
Por medio de Jesús, ofrezcamos continuamente a Dios un sacrificio de alabanza,
es decir, el fruto de labios que confiesan su nombre.
No descuidéis hacer el bien y compartir lo que tenéis;
Dios se complace en sacrificios de este tipo.
Obedeced a vuestros líderes y sometéos a ellos,
pues ellos velan por vuestras almas y han de dar cuenta,
para que cumplan su tarea con alegría y no con tristeza,
pues eso no os sería de provecho.
Que el Dios de paz, que resucitó de entre los muertos
a nuestro gran Pastor de las ovejas
por la sangre del pacto eterno,
os provea de todo lo bueno para que hagamos su voluntad.
Que él realice en nosotros lo que le es grato por medio de Jesucristo,
a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
