Lectura del Libro de Miqueas 7:14-15, 18-20
Apacienta a tu pueblo con tu cayado,
el rebaño de tu herencia,
que habita aparte en un bosque,
en medio del Carmelo.
Déjalos pastar en Basán y en Galaad,
como en los días de antaño;
como en los días en que saliste de la tierra de Egipto,
muéstranos señales maravillosas.
¿Quién hay como tú, oh Dios, que quita la culpa
y perdona el pecado al remanente de su herencia;
que no guarda para siempre el enojo,
sino que se complace en la clemencia,
y volverá a tener compasión de nosotros,
pisoteando nuestras culpas?
Tú arrojarás al fondo del mar todos nuestros pecados;
mostrarás fidelidad a Jacob,
y gracia a Abraham,
como lo has jurado a nuestros padres
desde tiempos antiguos.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
