Lectura del Libro de la Sabiduría 2:1a, 12-22
Los malvados dijeron entre sí,
no pensando rectamente:
"Rodeemos al justo, porque nos es molesto;
se opone a nuestras acciones,
nos reprocha por las transgresiones de la ley
y nos acusa de violaciones de nuestra formación.
Profesa tener conocimiento de Dios
y se llama hijo del SEÑOR.
Para nosotros es la censura de nuestros pensamientos;
verlo es una carga para nosotros,
Porque su vida no es como la de los demás,
y diferentes son sus caminos.
Nos juzga depravados;
se aparta de nuestros caminos como de cosas impuras.
Llama bendita la suerte de los justos
y se jacta de que Dios es su Padre.
Veamos si sus palabras son ciertas;
averigüemos qué le sucederá.
Porque si el justo es hijo de Dios, él lo defenderá
y lo librará de la mano de sus enemigos.
Con ultrajes y torturas pongámoslo a prueba
para que tengamos prueba de su dulzura
y probemos su paciencia.
Condenémoslo a una muerte vergonzosa;
pues según sus propias palabras, Dios se encargará de él."
Estos eran sus pensamientos, pero se equivocaron;
pues su maldad los cegó,
y no conocieron los designios ocultos de Dios;
tampoco contaron con una recompensa de santidad
i discernieron la recompensa de las almas inocentes.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
