Lectura del Libro del Deuteronomio 4:32-34, 39-40
Moisés dijo al pueblo:
"Pregunta ahora por los días antiguos, antes de tu tiempo,
desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra;
pregunta de un extremo del cielo al otro:
¿Ha sucedido algo tan grande como esto?
¿Se ha oído algo semejante?
¿Alguna vez un pueblo oyó la voz de Dios
hablando desde el medio del fuego, como lo hicisteis vosotros, y vivió?
¿O algún dios se atrevió a ir y tomar una nación para sí
en medio de otra nación,
por pruebas, por señales y maravillas, por guerra,
con mano fuerte y brazo extendido, y por grandes terrores,
todo lo cual el SEÑOR, tu Dios,
hizo por ti en Egipto ante tus propios ojos?
Por eso debes ahora saber,
y fijar en tu corazón, que el SEÑOR es Dios
en los cielos arriba y en la tierra abajo,
y que no hay otro.
Debes guardar sus estatutos y mandamientos que te ordeno hoy,
para que tú y tus hijos después de ti prosperen,
y para que tengáis larga vida en la tierra
que el SEÑOR, tu Dios, te da para siempre."
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
