Lectura de la Segunda Carta del apóstol San Pablo a los Corintios 9:6-11
Hermanos y hermanas, consideren esto:
quien siembra escasamente, también cosechará escasamente,
y quien siembra generosamente, también cosechará generosamente.
Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, sin tristeza ni por obligación,
pues Dios ama al que da con alegría.
Además, Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes,
para que en todas las cosas, teniendo siempre todo lo que necesitan,
tengan en abundancia para toda buena obra.
Como está escrito:
Dispersa, da a los pobres;
su justicia permanece para siempre.
El que suministra semilla al que siembra y pan para comer
suministrará y multiplicará su semilla
y aumentará la cosecha de su justicia.
Ustedes están siendo enriquecidos en todo para toda generosidad,
la cual a través de nosotros produce acción de gracias a Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
