Lectura de la Primera Carta del apóstol San Pablo a los Tesalonicenses 3:7-13
Nos hemos sentido reconfortados acerca de ustedes, hermanos y hermanas,
en toda nuestra angustia y tribulación, por su fe.
Porque ahora vivimos, si ustedes permanecen firmes en el Señor.
¿Qué acción de gracias, entonces, podemos ofrecer a Dios por ustedes,
por toda la alegría que sentimos a su respecto ante nuestro Dios?
Noche y día oramos sin cesar para verlos en persona
y para remediar las deficiencias de su fe.
Ahora, que Dios mismo, nuestro Padre, y nuestro Señor Jesús
dirijan nuestro camino hacia ustedes, y que el Señor les haga crecer
y abundar en amor unos por otros y por todos,
como nosotros lo hemos hecho por ustedes,
para fortalecer sus corazones,
para que sean irreprochables en santidad ante nuestro Dios y Padre
en la venida de nuestro Señor Jesús con todos sus santos. Amén.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
