Lectura de la Segunda Carta de San Pablo a Timoteo 1:15-17
Amados:
Esta afirmación es digna de confianza y merece plena aceptación:
Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores.
De estos, yo soy el primero.
Pero por esta razón fui tratado con misericordia,
para que en mí, como el primero,
Cristo Jesús pudiera mostrar toda su paciencia como ejemplo
para aquellos que habrían de creer en él para la vida eterna.
Al rey de los siglos, incorruptible, invisible, el único Dios,
honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
