Lectura del Libro de Baruc 1:15-22
Durante el cautiverio babilónico, los exiliados oraron:
"La justicia es del Señor, nuestro Dios;
y hoy estamos llenos de vergüenza,
nosotros, hombres de Judá y ciudadanos de Jerusalén,
que hemos pecado ante los ojos del Señor
y le hemos desobedecido, junto con nuestros reyes y gobernantes,
y sacerdotes y profetas, y con nuestros antepasados.
No hemos escuchado la voz del Señor, nuestro Dios,
nor hemos seguido los preceptos que el Señor nos presentó.
Desde el tiempo en que el Señor sacó a nuestros antepasados de la tierra de Egipto
hasta el día de hoy,
hemos sido desobedientes al Señor, nuestro Dios,
y siempre dispuestos a ignorar su voz.
Y los males y la maldición que el Señor impuso a Moisés, su siervo,
en el momento en que sacó a nuestros antepasados de la tierra de Egipto
a fin de darnos la tierra que fluye leche y miel,
se aferran a nosotros incluso hoy.
Porque no escuchamos la voz del Señor, nuestro Dios,
en todas las palabras de los profetas que nos envió,
sino que cada uno de nosotros se fue
detrás de los designios de su propio corazón malvado,
sirvió a otros dioses,
y cometió maldad ante los ojos del Señor, nuestro Dios."
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
