Lectura de la Carta del apóstol San Pablo a los Romanos 6:12-18
Hermanos:
No dejen que el pecado reine en sus cuerpos mortales
para que obedezcan a sus deseos.
Y no presenten los miembros de sus cuerpos al pecado
como armas de maldad,
sino preséntense a Dios como quienes han resucitado de entre los muertos a la vida
y los miembros de sus cuerpos a Dios
como armas de justicia.
Porque el pecado no tiene dominio sobre ustedes,
pues no están bajo la ley, sino bajo la gracia.
¿Qué, entonces? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la ley,
sino bajo la gracia?
¡De ninguna manera!
¿No saben que si se presentan a alguien como esclavos obedientes,
son esclavos de aquel a quien obedecen,
ya sea del pecado, que lleva a la muerte,
o de la obediencia, que lleva a la justicia?
Pero gracias a Dios que, aunque antes eran esclavos del pecado,
han llegado a ser obedientes de corazón
al modelo de enseñanza que se les confió.
Liberados del pecado, se han convertido en esclavos de la justicia.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
