Lectura de la Carta del apóstol San Pablo a los Filipenses 1:4-6, 8-11
Hermanos y hermanas:
Siempre oro con alegría en cada una de mis oraciones por todos ustedes,
por su colaboración en el evangelio
desde el primer día hasta ahora.
Estoy seguro de esto,
que el que comenzó en ustedes una buena obra
la llevará a término
hasta el día de Cristo Jesús.
Dios es mi testigo,
cuánto los anhelo a todos ustedes con el afecto de Cristo Jesús.
Y esta es mi oración:
que su amor abunde más y más
en conocimiento y toda percepción,
para discernir lo que es valioso,
para que sean puros e irreprochables en el día de Cristo,
llenos del fruto de la justicia
que viene a través de Jesucristo
para gloria y alabanza de Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
