San Felipe
Felipe el Apóstol fue llamado directamente por Jesús. Llevó a Natanael a Cristo con la simple invitación "Ven y ve." Después de Pentecostés, bautizó al oficial etíope en el camino a Gaza.
- Fiesta
- 3 de mayo
- Conocido como
- Apóstol
- Época
- siglo I Judea

Quién fue
San Felipe, uno de los doce apóstoles, ocupa un lugar significativo en el Nuevo Testamento como un seguidor devoto de Jesucristo. Su vida temprana permanece en gran medida no registrada, pero se dice que nació en Betsaida, un pueblo pesquero en las orillas del Mar de Galilea. Felipe fue uno de los primeros discípulos llamados por Jesús, y reconoció inmediatamente la importancia de su encuentro con el Mesías.
El Evangelio de Juan relata la llamada de Felipe, señalando que Jesús simplemente le dijo: “Sígueme.” Sin dudar, Felipe dejó todo para convertirse en discípulo. Su entusiasmo es evidente cuando busca a Natanael, declarando: “Hemos encontrado a aquel de quien escribió Moisés en la Ley y también los profetas, a Jesús de Nazaret, hijo de José.” La invitación de Felipe a Natanael de "ven y ve" ilustra su deseo de compartir la buena nueva de Jesús.
El papel de Felipe como apóstol no solo era aprender de Jesús, sino también difundir sus enseñanzas. Después de la Resurrección y Ascensión de Cristo, Felipe, empoderado por el Espíritu Santo durante Pentecostés, emprendió una misión para predicar y bautizar. Es notablemente reconocido por su encuentro con un eunuco etíope en el camino a Gaza. Este momento significativo está registrado en los Hechos de los Apóstoles, donde Felipe explica las Escrituras al eunuco y finalmente lo bautiza, enfatizando la llamada universal a la fe en Cristo.
Se sabe poco sobre la vida de Felipe después de este evento, pero la tradición sostiene que predicó en varias regiones, incluyendo Frigia y Grecia. Su trabajo misionero se caracterizó por un gran celo y dedicación, llevando a muchos a la fe. Felipe a menudo se asocia con lo milagroso, ya que se le atribuye la realización de signos y maravillas en el nombre de Jesús.
Felipe también era conocido por su profunda fe y comprensión de las enseñanzas de Jesús. Su pregunta durante la Última Cena, cuando le pidió a Jesús que mostrara a los discípulos al Padre, revela una profunda curiosidad y deseo de conocer a Dios más íntimamente. La respuesta de Jesús, recordándole a Felipe que verlo a Él es como ver al Padre, muestra la misión apostólica de revelar la naturaleza divina a través de Cristo.
En última instancia, la tradición sostiene que Felipe encontró su martirio en Hierápolis. Se dice que fue crucificado al revés, un testimonio de su fe inquebrantable en Jesucristo como Señor y Salvador. Su legado es honrado en comunidades cristianas de todo el mundo, particularmente en su día de fiesta, el 3 de mayo.
La vida de San Felipe ejemplifica las virtudes de obediencia, evangelización y profunda fe. Se le recuerda por su compromiso de difundir el Evangelio y por alentar a otros a conocer a Jesús. A través de su intercesión, los fieles son recordados de la importancia del testimonio directo y la alegría de compartir la fe con otros, tal como él lo hizo con Natanael. Su vida sirve como un modelo para todos los creyentes, ilustrando la alegría de encontrar a Cristo y compartir esa experiencia con el mundo que nos rodea.
Recordado por
San Felipe es recordado por su llamado directo al discipulado por parte de Jesús, ejemplificando obediencia y fe. Fue fundamental para llevar a otros a Cristo, especialmente a Natanael, con la invitación: "Ven y ve." Después de Pentecostés, su bautismo del eunuco etíope resalta su papel en la difusión del Evangelio a tierras lejanas, mostrando su compromiso con la misión de la Iglesia.
Su legado incluye ser un pilar de la evangelización cristiana primitiva, a menudo asociado con las virtudes de humildad y accesibilidad. Las acciones de Felipe demostraron la importancia de invitar a otros a experimentar a Cristo, alentando a los seguidores a compartir su fe de manera simple y entusiasta.
3 de mayo
Cómo reconocerlo

- CruzRepresenta el sacrificio y la resurrección de Cristo de los que Felipe predicó.
- Fuente bautismalSimboliza su acto de bautizar al eunuco etíope, difundiendo la fe.
- Concha de vieiraSímbolo tradicional de peregrinación, relacionado con los viajes de Felipe en la evangelización.
- LibroRefleja las enseñanzas de Jesús y las escrituras que Felipe compartió con otros.
Reza con este santo
Santo Felipe, inspíranos con tu fe y celo por difundir la Buena Nueva. Ayúdanos a invitar a otros a encontrar a Cristo con la misma simplicidad y alegría que tú exhibiste. Amén.
Para tu hogar
Integrar a San Felipe en la vida familiar puede ser tanto enriquecedor como gratificante. Las familias pueden optar por celebrar su día de fiesta el 3 de mayo compartiendo historias sobre su vida y contribuciones a la Iglesia primitiva. Este podría ser un gran momento para discusiones familiares sobre la importancia de invitar a amigos a conocer a Cristo, tal como lo hizo San Felipe. Podrían crear un simple ritual de oración familiar, invitando a cada miembro a expresar sus intenciones para compartir la fe en su vida diaria.
Para las tradiciones, las familias pueden observar celebraciones del día del nombre para aquellos llamados Felipe, quizás con oraciones especiales o una pequeña reunión. Involucrar a los niños con historias de San Felipe puede ayudarles a entender la importancia de la evangelización y la amistad en la fe. Anima a los niños a pensar en formas en que pueden invitar a sus compañeros a la iglesia o compartir sus creencias de maneras accesibles, fomentando un espíritu de alcance en la vida cotidiana.
Además, los niños pueden encontrar consuelo al recurrir a San Felipe para intercesión cuando enfrenten desafíos relacionados con amistades o cuando intenten compartir su fe más abiertamente. Su ejemplo sirve como una guía para vivir una vida de fe a través de un alcance compasivo y un testimonio alegre.
Oren como un hogar
Lleva a tu familia en la oración
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