Oración de María Stewart
Guárdanos, oh Señor, de toda trivialidad. Ayúdanos a pensar, hablar y actuar con grandeza de corazón. Deja que dejemos atrás cualquier inclinación a criticar y abandonemos todos los deseos egoístas. Que podamos dejar de lado las máscaras que llevamos y encontrarnos unos a otros abiertamente, libres de lástima y prejuicio. Que practiquemos la paciencia en nuestras evaluaciones y abracemos un espíritu de generosidad. Permítenos hacer tiempo para todos los aspectos de nuestras vidas y cultivar la calma, la dulzura y la serenidad dentro de nosotros. Enséñanos a actuar según nuestros mejores instintos, a ser honestos y firmes en nuestro valor. Ayúdanos a reconocer que son las pequeñas acciones las que crean divisiones, mientras que en el esquema más grande de la vida, estamos unidos. Y, oh Señor Dios, ¡que siempre recordemos mostrar bondad!
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Recen juntos: Oración de María Stewart
Solua abre cada día con una breve oración en familia — suave para los niños, fiel a la temporada.
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