Lectura del Santo Evangelio según San Marcos
Al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y una gran multitud,
Bartimeo, un ciego, hijo de Timeo,
estaba sentado al borde del camino pidiendo limosna.
Al oír que era Jesús de Nazaret,
comenzó a gritar y a decir:
“¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!”
Y muchos le reprendían, diciéndole que se callara.
Pero él gritaba aún más: “¡Hijo de David, ten compasión de mí!”
Jesús se detuvo y dijo: “Llámenlo.”
Así que lo llamaron, diciéndole:
“¡Ánimo! Levántate, te llama Jesús.”
Él, arrojando su manto, se levantó y vino a Jesús.
Jesús le dijo en respuesta: “¿Qué quieres que haga por ti?”
El ciego le respondió: “Maestro, quiero ver.”
Jesús le dijo: “Ve; tu fe te ha salvado.”
Inmediatamente recobró la vista
y lo siguió por el camino.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
