Lectura del Libro de Oseas 11:1, 3-4, 8c-9
Así dice el SEÑOR:
Cuando Israel era niño, yo lo amé,
de Egipto llamé a mi hijo.
Yo fui quien enseñó a Efraín a caminar,
quien los tomó en mis brazos;
los atraje con cuerdas humanas,
con lazos de amor;
los cuidé como quien
levanta a un infante sobre sus mejillas;
Sin embargo, aunque me incliné para alimentar a mi hijo,
no supieron que yo era su sanador.
Mi corazón está conmovido,
mi compasión se agita.
No dejaré que mi ira ardiente se exprese,
no destruiré de nuevo a Efraín;
Porque yo soy Dios y no un hombre,
el Santo presente entre ustedes;
no dejaré que las llamas los consuman.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
