HoyBibliotecaFiestasSantosOracionesComienza a orar
Oración

Una Oración por los Sacerdotes

intercession
La oración

Padre Celestial, me presento ante ti para elevar a nuestros sacerdotes: aquellos que sirven en las parroquias o cuidan de los jubilados, aquellos que enseñan en los seminarios o universidades, aquellos que trabajan en oficinas diocesanas, aquellos en misiones extranjeras, nuestros sacerdotes religiosos. Padre Celestial, honro tu sagrado nombre, te alabo, expreso mi gratitud por estos hombres que has designado como nuestros líderes espirituales, aquellos encargados de guiar nuestras comunidades cristianas, nuestros esfuerzos parroquiales. Padre Celestial, entiendo que, como nosotros, ellos enfrentan incertidumbres, dudas y vacilaciones. Reflexionan antes y después de su ordenación: "¿Es esta realmente mi vocación?" "¿Estoy genuinamente en el lugar correcto?" "¿Puedo predicar, dada mi timidez?" "¿Lograré rezar mi oficio divino entre numerosas responsabilidades?" "¿Estoy persiguiendo mera ambición humana?" Esté con ellos, Padre, sosténlos, dales tu fuerza, tu Espíritu Santo. Padre Celestial, nuestros sacerdotes expresan que se sienten indignos de tu llamado. Y tienen razón, pues nadie lo merece. Sin embargo, los has elegido para el bien de todos. Inspíralos, alivia sus dudas, anímalos. Déjalos reconocer que siempre pueden confiar en ti, que tu amor los abarca, que siempre estás cerca. Padre Celestial, nuestros sacerdotes a veces encuentran sus deberes pesados. Pueden desanimarse. Pueden preguntarse si pueden cumplir las muchas expectativas que se les imponen. Sé su fuerza, su fuente de inspiración, su seguridad. Concedeles un corazón dedicado a la oración, ya que necesitan esta cercanía contigo, para ellos mismos y para los demás. Padre Celestial, nuestros sacerdotes no son ángeles. Algunos pueden mostrar sus aristas ásperas. Cada uno experimenta fatiga, impatiencia y momentos oscuros. Sé su luz guía. Que tu Santa Palabra los dirija cada día. Háblales en sus momentos de meditación y reflexión. Padre Celestial, nuestros sacerdotes a veces soportan soledad. Pueden sentirse aislados en su ministerio. Esta pesada carga puede parecer difícil de llevar. Que las ofrendas de nuestro compromiso semanal y oraciones, que hemos prometido como los pétalos de margaritas, les brinden algo de alivio. Pero que tu gracia y fuerza sean su verdadero consuelo, su fuente de resiliencia, su apoyo y alegría. Gracias, Padre Celestial, por estos hombres que son nuestros sacerdotes. Que nuestras oraciones diarias los rodeen. Escucha nuestras oraciones, escucha sus oraciones. Que siempre te agradezcamos por estos líderes espirituales que envías a nuestro camino. Amén.

Hazla parte del día

Recen juntos: Una Oración por los Sacerdotes

Solua abre cada día con una breve oración en familia — suave para los niños, fiel a la temporada.

Comienza a orar